Nuestras compañeras de Propatas se han encontrado este angelito en Valladolid y nos cuentan su historia:
El día no podía ser tan bonito y cuando volvíamos a casa nos hemos topado con esta preciosidad en el camino, comiendo basura, literal, porque ahí no había ni comida.
Lo primero que hemos hecho ha sido bajarle al veterinario para saber si tenía o no microchip, pero por sus condiciones y por como estaba sólo esperábamos que no lo tuviese, nadie se merecía tener a ese animal en esas condiciones. Lo peor de todo….que si que tenía chip, después de avisar al dueño y hablar con éll en repetidas ocasiones lo que todas esperábamos era que apareciese para llevárselo, pero no, tan sólo venía a recoger su collar, un collar de cuero, que para él era más valioso que el pobre perro, y renunciar al perro, no paraba de repetirnos que era galguero y que ese perro había sido muy bueno, y que le diésemos bien de comer…..sin palabras…..habéis visto como está??? Parece ser que no por todos los ojos se ve lo mismo, para lo que nosotros es un ser vivo con sentimientos, para ellos es un simple trofeo con el que presumir antes seres como ellos.Rayo, como así se llama tiene 7 añitos y es un galgo que cuando coja el peso que le falta y un poco de músculo será espectacular, ya que a pesar de lo delgadito que está, pesa nada más y nada menos que 24 kg.

Es muuuuuy bueno, le llamas y viene corriendo moviendo la colita, la cual está llena de heridas, seguramente de haberse rozado con el cemento o algo similar, ya que en sus patitas también tiene alguna rozadura que nos hace pensar que no dormía precisamente en algo blandito.
Sí, tiene 7 años y muchos de vosotros pensareís que ya es casi un abuelete, pero a este “abuelete” aún le queda media vida por delante y desde luego que por lo que vimos ayer, las ganas de jugar aún no las ha perdido.
Parece no tener traumas, viaja estupendamente en coche, pasea bien con correa y podría vivir perfectamente en un piso, ya que aunque solo lleva unas horas acogido de forma MUY TEMPORAL en uno, se está portando estupendamente.
Sabemos que Rayo tiene muy díficil encontrar un hogar definitivo, no es un cachorro y es un galgo, pero no queremos tirar la toalla, al menos, hasta que no nos quede más remedio no será así. Por favor, hagamos entre todos que su vida cambie, que conozca lo que es una familia, que conozca lo que es ser un perro de “casa”.
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