Hace tiempo entró en Galgo Leku un galguito llamado Genaro, lo dimos en adopción pero su familia no pudo educarlo y volvió con nosotros.
Buscamos la ayuda de una profesional, Bea Torre, siempre dispuesta a ayudarnos a cambio de nada. Entonces nuestro Coco-Genaro fue a vivir junto a Bea y su manada. Esto nos cuenta de él:

“Para mi este flaquito es un perro especial. Después de irse Willy ha sido el primer perro que ha entrado en mi casa, y además ha sido galgo.
Esto ha hecho que momentos duros se vuelvan más fáciles, que en momentos tristes me llegue a reír. Y ha significado mucho para mí.
Coco, a pesar de ser el polo opuesto en Willy en muchas cosas. Siempre tiene ese punto que me recuerda a él (su forma de buscarme, su forma de mirarme, de pedir mimos, de hacer chantaje, de echar a correr y volver como un loco hacia mí…) Todo eso y muchas cosas más han sido intensas, pero a la vez me han hecho más feliz, y han hecho que las cosas sean más fáciles. La verdad es que además, no soy la única persona que piensa eso, Bruno, que es la segunda persona que llego a conocer mejor a Willy. Me dijo un día: Willy se ha reencarnado en Coco.
Coco es un perro joven, activo y muy muy sociable, al principio cada vez que iba con él por la calle me resultaba raro, porque era ver una persona y tirar de la correa hasta que llegaba para saludar. No hay persona que no le conozca y que no se enamore de él.

Como muchos sabéis Coco llegó a mí por el tema de la ansiedad, y la verdad que cuando vino tenía el tema muy agravado, era dejarle solo en casa o cerrar una puerta de casa donde no te viera y sé hacia sus necesidades por arriba y por abajo, lloraba y se ponía como loco. Empecé llevándomelo al trabajo (porque sinceramente, es muy listo y me daba miedo dejarle sólo) allí lo dejaba en un transportín y cuando salía de trabajar los dos nos íbamos a andar en bici media hora al día. Así mejoró mucho, pudo empezar a dormir sólo y sin problemas, pero seguía habiendo el problema de controlar sus necesidades. Entonces opté por probar con una jaula, y la verdad FUE PERFECTO porque él ya prácticamente no tenía ansiedad, así todo pensé que la primera noche iba a llorar un rato y ni mu, lo entendió a la perfección. Para dormir le ponía un edredón nórdico y al estar cómodo se adaptó genial. De hecho es el día de hoy que ve una jaula y se mete como un loco. Coco ha mejorado mucho, de hecho en mi casa le puedo dejar ya sólo sin ningún problema. Eso sí, dejando la puerta de la cocina cerrada, porque ha heredado el gen de ladronzuelo de comida.
Con el tema de la comida ha mejorado mucho dándole de comer 2 o 3 veces al día, de esa forma absorbe mejor los alimentos y no tiene tanta hambre.
Esta es la evolución de Coco, el pobre vino hecho un tormento, no sabía ni qué era ni qué es lo que tenía que hacer, pero ahora es muy buen perro. Los 2 estamos aprendiendo mucho juntos. Le encantan los premios y con ellos ha mejorado mucho.

A pesar de ser un galgo, y de encantarle estar cómodo en su camita…No es “un perro de sofá”. Le encanta ir a sitios nuevos, oler, ver, mirar y saber lo que pasa en cada lugar.
Coco sería ideal para una familia que lleve vida perruna, es decir, que le de vidilla, que vaya y venga con él, que le lleven a los sitios, a pasear, hacer rutas, reuniones…. A él le gusta formar parte de la familia, y es algo que le encanta. Además tiene un carácter excepcional, y no tiene ningún miedo, por lo tanto no da ningún problema te lo lleves donde te lo lleves. Eso sí, una vez que ha desgastado su energía y llega a casa no hay perro, tienes una alfombra.
La verdad que yo me lo he llevado hasta un curso de caballos y se ha portado estupendamente.
Desde aquí animo a adoptar a este pequeño, siempre que seas sincero contigo mismo y vayas a hacer feliz a Coco, que creo que de una vez por todas se lo merece.
Sinceramente, muchas veces oímos la frase típica de : el físico no importa. Y la verdad es que es así, en su día buscando un Willy encontré, gracias a Sara, otro Willy de apariencia diferente.
Es un perro especial, y por eso merece la pena conocerle. Porque alguien se merece tener un príncipe en su vida.”
Bea, muchísimas gracias por tu tiempo y por cuidar de este pequeñín, sabemos que ha sido un paso muy difícil despues de haber perdido a Willy, pero de nuevo gracias a tí, un perro ha pasado de estar desequilibrado a ser feliz de nuevo, GRACIAS.
Comentarios recientes